otro crimen en "democracia", consecuencia de la Impunidad
los pobres viejitos...

reportera-gráfica.
Columna Marcelo Jelen
Mochilas
Sobre las declaraciones de la ex Ministra de Defensa
AZUCENA Y LA DESMEMORIASobre el peligro de confundir justicia con venganza
María M. Delgado *
En homenaje a quienes resistieronla tortura y las cárceles de la dictadura,a 25 años de su liberación.Y a quienes no pudieron, también.
Cuando conocí a Azucena -a secas, como la llamábamos entonces- en 1981, ella era una abogada madura y aguerrida que defendía presos políticos y que había renunciado al Colegio de Abogados por considerar que éste había tenido una postura demasiado complaciente con la dictadura cívico-militar.Eran tiempos tan duros que desde el presente es imposible imaginarlos a quienes no los vivieron. Defender presos políticos ante la “Justicia Militar” era una causa perdida en un país donde ni siquiera la Justicia Civil funcionaba de manera independiente. Se trataba más bien de una excusa para visitar a los presos y presas (que tenían un régimen de visitas tremendamente restringido), darles apoyo moral, demostrar al enemigo que alguien se preocupaba por ellos/as, presentar algún escrito pidiendo la libertad anticipada cuando alguno estaba gravemente enfermo o en fase terminal... y muy poca cosa más. Azucena fue una de las pocas defensoras que, excepcionalmente, consiguió alguna vez que un preso político muriera en su casa y no en el penal de Libertad.
Esa Azucena que forma parte de mis recuerdos entrañables de los primeros tiempos del SERPAJ, no tiene nada que ver -hace mucho rato ya- con la ex ministra de Defensa que acaba de expresar públicamente sus ideas a favor de la impunidad de los criminales de lesa humanidad. Su metamorfosis podría ser un ejemplo más del efecto perjudicial que tiene sobre las personas la convivencia cercana con las altas esferas y el poder.
En este caso, es una pena que esa convivencia -y al parecer identificación- no haya servido para que la ministra ejerciera su autoridad para obligar a las Fuerzas Armadas a colaborar seriamente con las investigaciones y revelar el destino de los detenidos-desaparecidos asesinados por sus integrantes; o al menos para evitar que hicieran declaraciones mentirosas, confundiendo a las instituciones de gobierno, burlando a la opinión pública, ofendiendo la memoria de sus víctimas y jugando con los sentimientos de familiares y sobrevivientes.
Debería sorprendernos -aunque a esta altura me sorprende cada vez menos- que no haya habido reacciones desde los grupos de derechos humanos, y hasta del propio Poder Judicial (tan sensible siempre a cualquier crítica hacia la corporación), ante las declaraciones de una profesional del Derecho -y ex representante del Poder Ejecutivo- que considera “una venganza” cuando la Justicia actúa con todas las garantías del debido proceso y en consonancia con el Derecho Internacional para sancionar a los responsables de gravísimas violaciones de los derechos humanos.
Las/os sobrevivientes de la represión y los familiares de las víctimas del puñado de criminales de lesa humanidad que hoy están en prisión (mientras cientos de ellos todavía permanecen impunes), las/os defensoras/os de derechos humanos y la sociedad en su conjunto, tuvimos que esperar más de dos décadas para que por fin se abriera una mínima fisura en el poderoso muro de la impunidad -construido y defendido por el sistema político a partir de 1985-, y para que Uruguay dejara de ostentar el vergonzoso récord de ser el único país del Cono Sur donde ningún militar o ex dictador había siquiera declarado ante un juzgado.
Azucena Berrutti sabe mejor que nadie que si esos “pobres” señores “viejos y enfermos” están hoy en la cárcel (y apenas desde hace un par de años) es porque la impunidad reinante en el país les permitió gozar de los mejores años de su vida en total libertad, viviendo cómodamente cerca de sus víctimas sin tener que rendir cuentas de sus crímenes, y disfrutando de la holgada jubilación que les pagamos las ciudadanas y ciudadanos con nuestro aporte (también el de sus víctimas).
Y ¿qué pensarán los 8000 presos comunes que se hacinan en las cárceles uruguayas como pollos en una avícola moderna -en condiciones de encierro, alimentación e insalubridad que el mismo Relator Especial sobre Tortura de la ONU Manfred Nowak consideró entre las peores que ha visto en el mundo- de que la Dra. Berrutti considere como 'venganza cruel' las condiciones de absoluto privilegio que disfrutan en una cárcel VIP los peores criminales que ha tenido este país en toda su historia?
¿Cómo calificar a un Estado que -a través de su gobierno progresista- les construye una cárcel especial y de lujo a los autores de decenas de secuestros, asesinatos, desapariciones forzadas, traslados clandestinos internacionales, robos de bebés, y millares de torturas aberrantes, mientras amontona en cárceles inmundas a los miles de hijos del neoliberalismo de los 80 y 90 por robar celulares o vender pasta base al menudeo? (Sí, ya sabemos que hay grandes criminales, y asesinos y violadores en esas cárceles; pero son los menos, como también sabemos).
El flamante presidente José Mujica -quien fue uno de los presos políticos que sufrieron las condiciones más extremas de prisión prolongada, tortura sistemática, total aislamiento y falta de las mínimas garantías- ha expresado en varias ocasiones ideas afines a las de Azucena Berrutti. No debería sorprendernos demasiado que en algún momento de su mandato tome la iniciativa de 'perdonar' a los pocos militares que están procesados por delitos de lesa humanidad. No sería la primera vez que, en esta materia, Uruguay desconoce y viola groseramente el Derecho Internacional de los DDHH. Lo hizo al aprobar la ley de impunidad en 1986, y al ratificarla por voto popular en 1989 y 2009.
Esa normativa internacional -que Uruguay debería cumplir y respetar, por haberla ratificado- establece que los delitos de lesa humanidad no prescriben, no son amnistiables ni indultables (“tampoco son plebiscitables”, habría que haber agregado, para que los partidarios de la justicia no cometieran dos veces el mismo error), y que los Estados están obligados a investigarlos y sancionarlos con todo el rigor y las garantías de la ley.
En realidad, a ese orden jurídico internacional le tiene sin cuidado lo que la ciudadanía uruguaya haya decidido en las tres instancias mencionadas arriba, porque la ley de Caducidad nació ilegítima desde el punto de vista del Derecho Internacional, y seguirá siéndolo más allá de todas las ratificaciones que tenga en el orden interno. Daría lo mismo que mañana esa misma ciudadanía aprobara por voto popular el retorno de la esclavitud, o ratificara una ley estableciendo que las mujeres no pueden votar. Para la comunidad internacional, Uruguay seguiría siendo un Estado que viola la legislación internacional en materia de DDHH, igual que al mantener la ley de impunidad.
Pero no es buena señal que desde el poder político y sus voceros (o ex voceras) se insinúe que lo poco que se ha podido hacer en 25 años de institucionalidad democrática para combatir la impunidad y cumplir con el Derecho Internacional, es demasiado. Y peor aún que entre ellos/as haya quienes pretenden confundir el actuar limpio de la Justicia con la “venganza”.
Hay que reconocer, no obstante, que a Uruguay su 'inconducta' prolongada y reiterada le ha salido barata hasta ahora, gracias a la debilidad del sistema internacional. Recién este año, y por primera vez, la Corte Interamericana de DDHH va a juzgar al Estado uruguayo por no haber investigado ni sancionado el secuestro, traslado internacional, prisión clandestina y asesinato en nuestro país, por parte de nuestras Fuerzas Armadas, de una ciudadana argentina de 19 años, y el robo de su bebé recién nacida y la sustracción de su identidad, hace 34 años.
Sería conveniente que quienes están pensando desde las altas esferas en algún prematuro 'acto de generosidad' hacia ese puñado de criminales presos tengan en cuenta este antecedente, antes de implementar cualquier medida de perdón que nos vuelva a avergonzar ante la comunidad internacional.
Y más saludable aún sería que la opinión pública que reclama sin cesar “mano dura” contra la delincuencia cotidiana también exprese enérgicamente su alarma ante la amenaza social que representaría dejar en libertad a estos criminales internacionales -sin importar la edad que tengan.
* María M. Delgado fue co-fundadora e integrante de SERPAJ entre 1981 y 1999. Desde 2000 no participa en ninguna organización de derechos humanos en Uruguay.
noticia- Julio Lopéz
Tras la pista de los secuestradores
Tabare Vazquez se despide así de los vecinos de Punta de Rieles:
Recientemente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en el juicio presentado por Macarena Gelman, establece que la reparación de los daños inmateriales incluye entre otras cosas:
"(...) la realización de actos u obras de alcance o repercusión públicos que tengan efectos como la recuperación de la memoria de las víctimas, el reconocimiento de su dignidad, el consuelo de sus deudos o la transmisión de un mensaje de reprobación oficial a las violaciones de los derechos humanos de que se trata y de compromiso con los esfuerzos tendientes a que no vuelvan a ocurrir".
Adecuarán instalaciones de Punta de Rieles
Primeros pasos
04.03.2010 14:36
La entrega del establecimiento de Punta de Rieles a la órbita del Ministerio del Interior se realizará este viernes y pasará a funcionar como una cárcel para alojar exclusivamente a “presos penados”, informaron a Montevideo Portal desde la Dirección de Cárceles. Esta iniciativa fue resuelta en la administración de Tabaré Vázquez y ahora se procederá a la reestructura del lugar con “criterios penitenciarios”.
Hasta el momento el establecimiento de Punta de Rieles funcionaba como escuela de formación de oficiales, por lo que ahora se tendrá que hacer toda una obra de reacondicionamiento que insumirá "unos meses". La fecha exacta variará de acuerdo a las inclemencias del tiempo.
Será necesario readecuar las instalaciones del establecimiento, actualmente diseñado "con un concepto militar", siendo necesario "repensarlo con criterios penitenciarios". "Hay que reinvertir la estructura pues ahora todo está diseñado para cuidar desde dentro hacia fuera y nosotros tenemos que cuidar desde fuera hacia dentro, para que los presos no se nos escapen".
El futuro recinto será utilizado "exclusivamente" para alojar a "presos penados", aquellos que ya recibieron su condena, aunque este asunto será puesto a consideración de las autoridades.
Hasta tanto no comiencen las obras de reestructura se va a establecer un servicio de guardia para evitar robos de cualquier índole.
La idea de traspasar la cárcel al Ministerio del Interior fue resuelta en la administración Vázquez pero no se llevó a cabo por diferentes motivos. Éste será el primer paso del actual gobierno en el plan de construcción de nuevos recintos para terminar con el hacinamiento penitenciario.
Fuente: Montevideo Portal http://www.montevideo.com.uy/
PUNTA DE RIELES
Sr. Presidente de la República
Dr. Tabaré Vázquez
CC Sra. Ministra del Interior
Mtra. Daisy Tourné
CC Sr. Ministro de Defensa
Dr. José Bayardi
Como es de su conocimiento, se han hecho reiteradas solicitudes ante las autoridades competentes que disponían del predio que otrora fuera el Establecimiento Militar de Reclusión Nº 2, conocido como Penal de Punta de Rieles.
Llama la atención la reiterada falta de respuesta ante las iniciativas locales y la dilatoria a las mismas, lo que contrasta con la urgencia con la que actualmente se están tomando precipitadas decisiones que impactarán fuerte y negativamente en el proceso de desarrollo de la zona. Se olvida y desconoce –de esta manera- la importancia de otras realidades, otras prioridades y las proyecciones en curso para esta zona.
Reunidos las y los vecinos en el día de la fecha insistimos en lo inapropiado de la propuesta de la reinstalación de una cárcel en la zona dado que:
1.- la memoria tiene sitios simbólicos concretos donde se expresa. Este es uno de ellos y el único que representa la lucha de las mujeres por justicia social y las de sus familiares y vecinos resistiendo la dictadura cívico-militar
2.- esta zona es la máxima expresión del proceso de fragmentación social que ha experimentado Montevideo, por lo que se viene decididamente trabajando desde hace muchos años tratando de dinamizar la misma con planes económicos, productivos, sociales y culturales.
3.- lejos de resolver el problema de las inhumanas condiciones en las que hoy se encuentran los presos sociales se generaría un agravamiento de las condiciones sociales de la zona. Una zona ya victimizada, volvería a reforzar esa estigmatización que asociaría la zona con una cárcel y no con las propuestas de un desarrollo económico, social y cultural.
Sabiendo que actualmente esta zona es una Escuela de Suboficiales del Ejército, donde los soldados completan su educación formal entendemos es posible la transformación para que este espacio sea destinado a constituirse en un Centro de Memoria, pero además en un Centro Cultural donde se realicen actividades al servicio de toda la sociedad. Se busca elevar la calidad de vida del vecindario y ayudar a bajar los niveles de violencia a través de la implementación de proyectos productivos autogestionados, darle viabilidad a la fuerte inversión que desde distintos espacios públicos colectivos se realizan en pro de una formación técnico profesional, creando oportunidades educativas y salidas laborales a los jóvenes de la zona.
Creemos necesario resaltar las características de esta zona. La zona 9 de Montevideo es una extensa zona que se extiende por el Eje Camino Maldonado -Ruta 8, teniendo 13 Km. de extensión, 136 mil habitantes de los cuales 25 mil personas habitan en asentamientos irregulares. Dentro de esta heterogénea zona el espacio donde se ubica el ex- penal de Punta de Rieles, presenta una importante zona rural al mismo tiempo que se inserta en una barriada crecientemente urbanizada, varios complejos habitacionales y una alta concentración de asentamientos en algunos casos ubicados en la propia zona rural. Otra particularidad en esta zona es que tiene un importante espacio de territorio afectado a establecimientos militares. El desafectar uno de esos establecimientos para el uso comunitario acogería múltiples iniciativas de importancia para la zona.
Por otra parte, entendemos necesario resaltar algunos antecedentes ya que desde 2002 el Espacio Memorias para la Paz está trabajando en conjunto con el firme propósito de aportar en la construcción de la memoria colectiva, para lo cual desde 2003 ha realizado varias asambleas barriales que tuvieron su corolario en la publicación en diciembre de 2004 del libro: “memorias de Punta de Rieles en los tiempos del penal de mujeres”.
A su vez en la actualidad están vigentes los siguientes planes:
*El PECAC planifica para esta zona la “recuperación de usos y el poblamiento del espacio periurbano, que preserve sus calidades ambientales y paisajísticas y que defina asociaciones virtuosas entre usos agrícolas, residenciales y de servicios” . También planifica la conexión transversal entre los conglomerados de Camino Maldonado y el de la Costa conectando Av. De la Playa con Av. Punta de Rieles .
*El POT considera para esta zona usos “deportivos, recreativos y turísticos” así como “desarrollo de actividades sociales o deportivas incluyendo canchas, piscinas, gimnasios y otras instalaciones .”
La zona es de gran fragilidad social, precisa de trabajo, centros educativos, lugares de esparcimiento, campos deportivos etc. Razón por la cual el estado aplicará 3.000.000 de euros (fondos europeos), en ésta la cuenca del Arroyo Carrasco para fortalecerla, lo cual se contrapone con la posible cárcel que implica un entorno totalmente adverso y desaparecen hectáreas para a esas necesidades.
Además, y dadas las autorizaciones que desde la Intendencia Municipal de Montevideo nos han dado, hoy estamos trabajando en la concreción de una intervención urbana en la placita situada en Camino Maldonado y Camino Guerra. El objetivo es el de realizar un homenaje a la resistencia de las mujeres luchadoras por justicia social y a los familiares que fueron el sostén de las mismas. Esta intervención urbana pretende formar un conjunto armónico con el ex -penal donde la memoria y la vida se den la mano.
Finalmente, queremos explicitar que estos proyectos son planteados desde los distintos ámbitos de la comunidad local.
Esperando una respuesta favorable, en nombre de esta comunidad, los saludan,
Espacio Memorias para la Paz
Agrupación de Comerciantes de la Zona
ABCRural (Asociación Bañados de Carrasco)
Extensión Universitaria- UdelaR
Mesa de Coordinación Zonal del SOCAT
Nodo Educativo
Grupo de Jóvenes de Bella Italia
Concejales de la Subzona 1 y 2
Complejo de Viviendas Policiales
Co.Vi.Tre-Ma