los pobres viejitos...

Difundirlo es sembrar Memoria.

En el noticiero de la noche del día de ayer, comentaron una noticia que ha pasado casi inadvertida. La noticia de que le han robado (y ya van 4 veces), a la fiscal Mirta Guianze.
Puede pasar este nuevo y reiterado hecho como un robo más. Y encima a comienzos de la semana de turismo, cuando buena parte de los uruguayos salen de vacaciones.
Pero no se necesita ser muy perspicaces, para entender que acá hay intereses en juego. Según el reporte de la noticia dice: “que entraron a la casa mientras ella no se encontraba, y revisaron todo, llevándose solamente la laptop y algunos CD, que tenía información de los casos sobre Derechos Humanos”. Casos que son de suma importancia, así lo relató la fiscal a los medios de prensa.
Bien vale hacernos muchas preguntas sobre este caso que nuevamente se reitera en forma continua.
 ¿A dónde va esa información? ¿Quién la “solicita”?
 ¡Seguramente no serán los familiares de las víctimas!
¿Qué recaudos toma el gobierno sobre este caso?
 Es a la única fiscal que le pasa esto. Sabemos todos que, es la única fiscal que ha contribuido más, a las causas sobre los delitos de Lesa Humanidad del período más sangriento de la historia del país.
¡No nos hagan creer que son chorros comunes!
Ya cuando se hizo una requisa, hace tiempo en la cárcel de Domingo Arena se encontraron CD, con información de varias personalidades entre ellas de la fiscal Mirta Guianze ¿qué casualidad?
Bien vale seguirse preguntando nuevamente: ¿Quién controla a estos señores, que desde su prisión hacen inteligencia a la sociedad?
Y sigamos preguntándonos: ¿acaso estos “viejitos” son los que irían a soltar a la sociedad uruguaya de nuevo?
¡Parece ser que las cartas están a la vista!, en este diabólico juego donde hay intereses de varias partes.
Si seguimos pensando en profundidad, seguramente aparezca un infeliz que se haga cargo de todo esto, y todo quede como está.
Y mientras tanto, la sociedad duerme esta larga siesta, a que nos condenaron hace tantísimo tiempo atrás.  Y en el medio de todo esto la salud, el esfuerzo de una fiscal  o jueces comprometidos, queden desplazados hacia un ostracismo que sólo nos traerá tiempos de oscuridad.
¡Seamos solidarios todos! Las organizaciones de Derechos Humanos, la gente de a pie, Familiares, todos/todas, desde el exterior también,  deberíamos apretar filas en torno a estos hechos. Prender la alarma de alerta y exigir transparencia.
¡Por Verdad y Justicia!


MARTHA PASSEGGI.
    reportera-gráfica.